
Luis Caputo blanqueó que va a buscar poca plata para pagar lo menos posible. Lo hizo en un evento de Invertir en Bolsa (IEB), donde el ministro dijo que buscará US$ 1.000 millones y que quiere pagar un rendimiento inferior al 9%. “La idea de este nuevo bono es mostrar al mercado que si tuviéramos bonos más convencionales, el riesgo país sería otro”, agregó.
Algunos brokers no están tan seguros de que Economía pueda comprimir tanto los spreads. “En la antesala de la emisión del flamante BONAR29N, el Tesoro avanzó en un cambio regulatorio que podría incentivar la demanda. Las aseguradoras ahora podrán apalancarse tomando caución en dólares siempre y cuando el monto se coloque en licitaciones primarias de Títulos Públicos soberanos denominados en moneda extranjera”, puntualiza Portofolio Personal Inversiones (PPI).
Delphos Investment dice que aunque por curva, y con una duration en torno a 3,5 años, el bono rendiría hoy cerca del 10% de TIR, “estimamos que el Gobierno priorizará mostrar un reacceso al crédito en moneda dura a tasas de un dígito, ofreciendo un premio acotado respecto de la curva vigente”.
“Vemos que el foco oficial estará puesto en demostrar al mercado la capacidad de rollear deuda a tasas bajas, aun a costa de resignar un monto elevado en la nueva colocación, lo que podría funcionar como catalizador de un rally de la curva soberana en dólares y favorecer una compresión del spread soberano”, sostiene la consultora de Leonardo Chialva.
Otra simulación corrió por cuenta de Max Capital. La ALyC sostiene que dada la estructura de probabilidades de default de la curva de bonos en dólares, y luego de ajustar por ley local, “valuamos el bono en US$ 86,7, un YTM de 10,7%”.
El nuevo bono tendría una duration de 3.54, mayor que la de los 29s (1.7), 30s (2.11) o BOPREAL28 (2.77), y menor que la de los 38s (4.99) o 35s (5.8). En términos de pagos, su vencimiento ocurriría justo antes de las dos últimas amortizaciones de los 30s, en 2030.
“El gobierno, aparentemente buscando demanda local, permitió que las compañías de seguros utilicen caución para comprar el nuevo bono en la licitación, con un límite máximo de financiamiento del 20% de su cartera de bonos públicos. El gobierno buscaría ubicar el bono en un punto de la curva donde la pendiente ascendente permita una YTM por debajo del 10%, pero con la actual estructura de probabilidades de default, eso parece desafiante”, avisa Max Capital.
Y dice que Incluso bajo la curva ley NY, el nuevo 29 solo comprimiría de 10,7% a 10,5%, aún por encima del 10%. “Las aseguradoras locales podrían, en principio, presionar gracias a la nueva regulación, pero en última instancia, el inversor marginal es una combinación de inversores offshore y corporativos locales, que no tienen ningún incentivo adicional”, advierten.
Desde Max Capital creen que la emisión es una noticia positiva para “probar el mercado”, independientemente de si sale al 10,8% o 9,8%, pero el gobierno podría buscar beneficios regulatorios para los inversores locales a fin de aumentar la demanda y reducir los rendimientos, en cuyo caso los inversores offshore estarían mayormente ausentes de la colocación.
