Todos los planetas se alinearon este miércoles para que el mercado financiero argentino tuviera un resultado ideal. Después de haber logrado renovar una enorme cantidad de deuda en pesos la semana pasada, y con el gobierno de Milei que consiguió la primera minoría en Diputados (con legisladores que juraron este miércoles) y, con algunos anuncios de Luis Caputo, todos los dólares fueron a la baja, el BCRA sumó más reservas, los bonos subieron, el riesgo país bajó y la Bolsa de Buenos Aires y los ADR anotaron un nuevo incremento, que las va acercando lentamente al pico que tuvieron el 9 de enero pasado.
Por supuesto, el foco estuvo puesto en el Congreso, donde Martín Menem fue ratificado nuevamente como Presidente de la Cámara Baja. Y, con Javier y Karina Milei en el palco, LLA consiguió la primera minoría, superando 95 a 94 a una Fuerza Patria que se sigue desgranando.
Lejos del Parlamento, en un almuerzo organizado en el Palacio Alvear por el Consejo Interamericano de Comercio y Producción (Cicyp), Luis Caputo habló ante un nutrido grupo de empresarios y dijo algunas cosas que generaron gran expectativa. “Argentina vive un cambio histórico; somos primera minoría en Diputados, se terminó esa amenaza de que nos pueden voltear”. Además, el ministro puso en blanco sobre negro el rumor que circuló ayer: “Ya tenemos una oferta de cinco bancos internacionales para prestarnos un Repo por al menos US$ 7.000 millones. Eso nos permitirá recomprar deuda, para acelerar la baja del riesgo país”.
“Con todo esto -continuó Caputo- se va a crear el escenario necesario como para que volvamos a acceder al mercado internacional voluntario de deuda. Esperamos pagar menos de 8% anual por fondos nuevos. Y con esta coyuntura, tenemos la expectativa de que en 2026 vamos a comprar reservas por unos US$ 21.000 millones, una cifra a la que llegaremos si la economía real va solicitando cada vez más pesos”.
En línea con eso, la Bolsa de Cereales de Rosario ratificó que no solo el trigo vendrá con alforjas llenas, sino que también se apunta a lograr en 2025 una cosecha récord para el maíz y la soja, lo cual le entregará jugosos dólares al BCRA. A lo que se sumará la creciente exportación de petróleo y gas, y la naciente venta al exterior de la minería.
Por si todo eso no fuera suficiente, la abundante liquidez que están teniendo los bancos, tanto en pesos como en dólares, está empezando a generar una baja importante por ahora en las tasas pasivas, no tanto las activas, que se mueven más lentamente. Y el dato del día es que se empiezan a incendiar los plazos fijos que hay en los bancos, ya que lo que reciben de renta es mucho menos que la inflación que se viene anotando.
Se espera que todo 2025 termine con una inflación anual del 30% y que la suba de los precios vaya declinando con el correr de los meses, con suerte bajando la inflación de todo 2026 hasta el 24% anual. Y, anticipándose a eso, llenos de pesos, sigue bajando la tasa de los plazos fijos que hay en los bancos: por plata chica la renta promedio bajó de 27,7% a 26,7% (pero con un mínimo del 21% en bancos grandes y máximo del 31% en bancos chicos), mientras que por plata grande la tasa bajó de 35,7% a 34%.
Con esto, los analistas esperan que los inversores empiecen a migrar, comprando bonos más largos o acciones, de ahí que los títulos públicos subieron este miércoles y el riesgo país bajó a 640 puntos básicos. Y la Bolsa de Buenos Aires trepó al mayor nivel desde mediados de enero, con una suba en bloque de hasta el 8% para los ADR argentinos.
Eso vino acompañado por un viento a favor desde el exterior. Sucede que, tras la ausencia de estadísticas de octubre por el “shut down” más largo de la historia, se difundió que EE.UU. perdió en noviembre 21.000 empleos, un dato que puede anticipar una casi segura baja de la tasa base la semana próximo, cuando Jerome Powell anuncie el miércoles 10 de diciembre que el costo del dinero federal probablemente baje del 4% al 3,75% anual, un nivel que no se ve desde 2008, cuando EE.UU. sufrió la crisis que terminó con Lehman Brothers, un banco con más de 150 años de historia, provocando una crisis de proporciones.
Así, en línea con lo que puede suceder en la Fed la próxima semana, siguió bajando la tasa larga de EE.UU.: se pagó 3,6% anual a 1 año de plazo, 3,6% anual a 5 años, 4% anual a 10 años y 4,7% anual a 30 años. Y, detrás de eso, se profundizó la debilidad global del dólar. En el exterior el billete verde bajó 1,1% contra la libra, 0,4% contra el euro, el real, el franco suizo y el yen, 0,3% en Chile y 0,1% en China, pero no se movió en México.
En el mercado cambiario local, con el dólar oficial a $1.474,99, el BCRA no intervino en el mercado de cambios y, al final del día, la autoridad monetaria sumó reservas por apenas US$ 6 millones. Y, con los anuncios de Caputo encima, todos los dólares se alejaron del techo de la banda. El dólar oficial bajó $3,73 hasta $1.474,99, el blue bajó $5 hasta $1.440, el Senebi bajó $1,11 hasta $1.483,80, el MEP bajó $7,17 hasta $1.475 y el contado con liqui cayó $20 hasta $1.537,21. Por lo que la brecha entre oficial y blue fue negativa en 2% y la del CCL con el mayorista fue de 6%.
En tanto, los títulos argentinos siguieron con tendencia en positivo. Con doble volumen, los bonos argentinos subieron 0,2% y el riesgo país bajó 7 unidades, hasta 640 puntos básicos.
En papeles privados, a la espera de Powell, hubo rueda en verde en la Bolsa de Nueva York, con suba del 1% para el Dow, avance del 0,4% y mejora del 0,3% para el Nasdaq. En tanto que la Bolsa de San Pablo subió 0,4% y la de México bajó 0,6%.
Pero, esta vez, lo mejor estuvo en el mercado bursátil local. Con $131.601 millones operados en acciones y $144.076 millones en Cedears, la Bolsa de Buenos Aires subió 2,9%.
En commodities, finalmente, hubo suba del 0,2% para el petróleo (con todo el mundo atento a lo que haga Trump en Venezuela y con el tránsito de barcos en el Mar negro). Los metales preciosos siguen sostenidos, reflejando que la aversión al riesgo no termina. Con algunas estimaciones económicas globales no tan malas, los metales básicos siguen muy firmes. En Chicago hubo bajas para dodos los granos, especialmente para el maíz y la soja, y no tanto para el trigo. En Rosario, el maíz ganó precio, con trigo y girasol en baja. Y, por último, continuó la recuperación de las criptomonedas, con suba del 0,8% para el Bitcoin, pero con un salto del 11% para el Ethereum, que había sido castigado en exceso.


