
Con el ministro de Economía Luis Caputo manejando al mercado como un broker, con secretismo absoluto y deslizamiento de rumores para generar tendencias, la plaza financiera argentina tuvo hoy un día en el que los dólares estuvieron levemente para arriba, con suba de reservas en el BCRA, bonos en alza, riesgo país con baja mínima y cierta debilidad para las acciones argentinas, tanto en Buenos Aires como en Nueva York.
Lo que más recorrió el “run run” de las mesas tuvo que ver esencialmente con dos cuestiones.
El día se inició con cierto escepticismo porque faltan apenas cuatro semanas para fin de año, se ve como casi un imposible que el BCRA pueda sumar las reservas acordadas con el FMI, por lo que los operadores suponen que no se podrá cumplir la meta y eso imposibilitará que la Argentina acceda al crédito extra por US$ 1.000 millones que el Fondo tiene como incentivo para que la autoridad monetaria concrete un paso absolutamente decisivo para afrontar probables shocks, externos o internos, por venir.
Pero con el correr de las horas empezó a crecer un rumor que nadie termina de confirmar. Se dice que se está avanzando en el Repo con los cinco bancos que están en línea con la negociación con el secretario del Tesoro de EE.UU. Scott Bessent: JP Morgan, Citi, Santander, Goldman Sachs y Bank of America. Hasta el lunes se decía que el crédito, que con garantía de EE.UU. iba a ser barato y por US$ 20.000 millones, sería por US$ 5.000 millones, con una tasa de casi 9% anual, pero ahora se afirma que la cantidad sería superior.
Si ese Repo aumentado se formulara, se podría realizar una jugada doble de parte de Caputo: por un lado, pagar sin problemas (sin perder reservas) los cupones y la amortización de capital de Bonares y Globales del próximo 9 de enero, pero además se afirma que el crédito sería superior a los US$ 4.300 millones que vencen ese día, y que habría espacio para que el Tesoro haga una recompra de Bonares y Globales de 2029 y 2030, que son los que pagan deuda de capital en enero.
Además de esa cuestión, se registró que hay una distorsión en los bancos que está poniendo de muy mal humor al equipo económico.
Caputo y el titular del BCRA Santiago Bausili abrieron el grifo de pesos, abarataron la tasa de política monetaria y achicaron encajes, para que las entidades financieras bajen rápido las tasas.
Pero por ahora solo se ve un descenso pronunciado en lo que se paga en plazos fijos, sin que se haya movido casi nada lo que se cobra por créditos, algo decisivo para que se recupere la actividad económica, y vuelva a subir la recaudación, que tuvo una baja real en noviembre.
Hoy, de hecho, por plata chica los bancos grandes pagaron 22% anual en plazos fijos a 30 días (27,6% promedio y 31% de máximo en los bancos chicos), mientras que por plata grande la tasa bajó de 36,4% a 35,7% anual.
Y como la inflación viene sostenida desde mayo, el stock total de depósitos en pesos está en retroceso, mientras que el stock total de depósitos en dólares sube más, hasta un nuevo récord, con los inversores esperando que de un momento a otro Caputo termine aceptando lo que todo el arco de economistas le reclama: que saque las bandas, que deje flotar al dólar y que, con un billete más caro, pueda sumar más reservas en Reconquista 266.
Esta situación de sintonía fina, nada urgente, que va experimentando la economía argentina, viene rodeada por un contexto internacional absolutamente volátil, que mueve precios de manera escandalosa: a una semana de que Jerome Powell, de la Fed, defina si bajará o no otra vez su tasa base, los inversores apalancados salen y entran en activos en masa, y una prueba de ese movimiento es lo que está pasando con el Bitcoin, que en los últimos 30 días cayó de US$ 109.000 a US$ 83.000, para recuperarse hoy de manera vertical, orientándose nuevamente a los US$ 92.000.
En realidad, todo está girando en torno al violento cambio de política monetaria que se está realizando en Japón, algo que está poniendo en riesgo al gigantesco carry trade que se hace usando al yen como base. Y con Trump pidiéndole a Bessent que “eche ya al antediluviano de Powell”. Esto determinó una nueva baja contado en los precios de los bonos de la Fed y una consecuente suba de sus tasas a vencimiento.
En números, se siguen afirmando las tasas largas de EE.UU.: se pagó 3,6% anual a 1 año de plazo, 3,7% anual a 5 años, 4,1% anual a 10 años y 4,7% anual a 30 años. Y, detrás de eso, en el exterior el dólar subió 0,3% en Japón, no cambió contra la libra y el yuan, pero bajó 0,1% contra el euro, 0,2% en México y Suiza, 0,5% en Brasil y 0,8% en Chile.
En el mercado cambiario local, mientras tanto, con el dólar oficial a $1.478,71, el BCRA no intervino en el mercado de cambios, pero al final del día la autoridad monetaria sumó reservas por US$ 106 millones.
- Con eso, el dólar oficial subió $3,65 hasta $1.478,72, el blue no cambió: siguió a $1.445 pesos, el Senebi subió $3,41 hasta $1.484,91, el MEP subió $8,14 hasta $1.482,17 y el contado con liqui bajó $16,82 hasta $1.557,21 pesos. Por lo que la brecha entre el oficial y el blue fue negativa en 2% y la del CCL con el mayorista fue del 7%, la más alta en dos meses.
En títulos públicos, con los inversores seguros que de alguna manera se pagarán los cupones y la amortización de Bonares y Globales y que se podrá superar el gran vencimiento de pesos (nada menos que $40 billones) que hay en la licitación de deuda en pesos del 11 de diciembre.
- Por eso, con volumen normal, los bonos argentinos subieron 0,4%, con baja de 1 unidad en el riesgo pais hasta 647 puntos básicos.
En papeles privados, mientras tanto, hubo otro día en verde en la Bolsa de Nueva York, ya que el Nasdaq subió 0,6%, el Dow mejoró 0,5% y el S&P tuvo un alza del 0,3%. Al tiempo que la Bolsa de San Pablo subió 1,5% y la de México mejoró 0,6%.
Pero esta vez, a contramano de las subas del mundo, el mercado bursátil local terminó en negativo. Con $114.310 millones operados en acciones y $171.650 millones en Cedears, la Bolsa de Buenos Aires bajó 0,6%. En tanto que los ADR argentinos cerraron mixtos, con subas del 1% al 3,5% para Mercado Libre, Loma Negra, BBVA y Central Puerto; con bajas entre 1% y 3,5% para Edenor, Cresud, Galicia, Macro y Supervielle.
Finalmente, en commodities, el petróleo bajó 0,7%. Los metales preciosos encontraron un freno luego de subas escandalosas. Los metales siguen en baja. En Chicago, el maíz y el trigo subieron, pero la soja bajó. En Rosario, con los productores sin agregar oferta con los precios actuales, el trigo subió bien, el maíz mejoró y el girasol, pero sin negocios con soja. Y la locura de este martes se vivió otra vez en el mundo cripto: abrochadas muchas operaciones apalancadas, hubo un violento rebote del 8,4% para el Bitcoin con subas similares para el resto de los valores de ese panel.
