
El brindis de fin de año se acerca, pero el mercado no mira las burbujas: mira enero. Y no es para menos. Según un informe de Miguel Kiguel (EconViews), el Tesoro deberá enfrentar vencimientos en moneda extranjera por unos US$ 4.200 millones, con la caja en dólares prácticamente vacía.
No hay tiempo para comprar divisas en el mercado y el Gobierno tampoco dio señales de querer hacerlo. Por eso, como señala Kiguel, toda la estrategia pasa por conseguir financiamiento, un terreno donde el equipo de Toto Caputo viene mostrando muñeca fina.
Antes de entrar en las opciones, EconViews despeja la principal duda del mercado: el pago se va a hacer.
La voluntad política está y el costo de un traspié sería devastador para el programa económico. La pregunta relevante ya no es si se paga, sino cómo hará el Gobierno para conseguir los dólares.
A continuación, las alternativas que identifica el informe de EconViews.
1. La carta de Washington: repetir el mini-swap con EEUU del amigo Scott
En su reporte, Kiguel recuerda que el último pago de intereses al FMI se hizo vía una ampliación puntual del swap con el Tesoro de Estados Unidos.
¿Puede repetirse? Sí. Es una carta siempre disponible en el mazo.
Pero, según EconViews, el Gobierno intenta no abusar de la “línea Scott” y está explorando otras variantes antes de pedir otro favor político.
2. El regreso del REPO: un puente financiero posible
Otra alternativa señalada por EconViews es un nuevo REPO con bancos internacionales, como el que ya se utilizó este año.
- Pro: permite conseguir dólares de inmediato.
- Contra: exige colateral en bonos, expone al Tesoro a llamados de margen y engorda los pasivos de muy corto plazo.
Aun con esos riesgos, para Kiguel es una opción que está claramente sobre la mesa.
3. Soluciones descartadas: el paquete de US$ 20.000 millones y el canje exprés
El informe subraya dos ideas que ya no tienen recorrido:
El paquete bancario de US$ 20.000 millones
Aquel rumor que circuló en plena corrida cambiaria está fuera de discusión, dice EconViews.
Un canje de los bonos 2029 y 2030
Kiguel lo descarta por tiempos operativos: una operación de esa escala —aprobaciones, tasas, roadshow, período de adhesión— requiere un calendario que enero no ofrece.
4. La opción más razonable: financiarse en dólares en el mercado local
EconViews marca una vía no explorada por esta gestión y con potencial real: emitir deuda en dólares directamente en el mercado doméstico.
Los bancos acumulan más de US$ 35.000 millones en depósitos (“argendólares”), y una tasa competitiva podría atraer parte de esa liquidez.
¿Riesgo de crowding out al sector privado? Sí, pero limitado por la magnitud del monto a cubrir.
¿Otra vuelta de “Bontes 30”?
Kiguel también menciona la posibilidad de reeditar títulos que se suscriben con dólares billete pero pagan en pesos para atraer capital extranjero.
Esta modalidad ya funcionó en 2025 sin necesidad de emitir pesos para comprar dólares.
5. El plan extremo: usar reservas netas más negativas
Si ninguna alquimia termina de cerrar, EconViews señala un último recurso:
El BCRA le vende dólares al Tesoro
Ya ocurrió en el último mes.
En la práctica implica usar los dólares del FMI, deteriorando la posición de reservas netas y descapitalizando al Banco Central.
No es lo ideal, pero es una opción real ante el calendario.
Conclusión de Kiguel: el pago sale, pero 2026 será la prueba de fuego
EconViews es categórico: enero se paga.
El debate no es ese, sino qué combinación de instrumentos ensamblará el Gobierno: swap con EE.UU., REPO, deuda local, Bontes 30, reservas, o un mix de todo.
Lo importante —marca el informe— es que el verdadero desafío será 2026: pasar de la supervivencia con la soga al cuello a acumular reservas de manera genuina.
Sólo así Argentina podrá bajar el riesgo país, volver a los mercados voluntarios y convertir el rollover de deuda en una formalidad, no un estrés permanente.
Por ahora, la certeza es una: el pago de enero sale.
Falta que aparezca la alquimia final.
