
Todo es relativo, nada es absoluto, y más en estos tiempos donde a cualquiera le puede llegar una foto o un video en el que se muestra a alguien haciendo una cosa maravillosa y resulta ser una simulación inventada gracias a la inteligencia artificial. El miércoles se había desarrollado una rueda bursátil mundial relativamente tranquila ya que se esperaba que Nvidia, la empresa más grande del mundo, terminaría entregando ganancias enormes.
Y fue cierto, la utilidad conseguida fue notable, pero al revisar en detalle los números de su balance trimestral se percibió que el ROI del estado contable (el retorno obtenido en relación a la inversión en juego) es minúsculo, por lo que el resultado entregó un jueves difícil en la Bolsa de Nueva York, con muchos papeles ligados a la Inteligencia Artificial anotando caídas superiores al 8%, lo cual terminó afectando severamente al índice Nasdaq.
Además de eso, con retraso, por el shut down, EE.UU. informó que en septiembre se crearon 119.000 empleos, más que los 55.000 esperados. Pero a pesar de ese número, la tasa de desempleo norteamericana creció del 4,3% de agosto a 4,4% en septiembre, el nivel más alto desde octubre de 2021. Y ese valor causó preocupación, sin que importara demasiado que en la última semana las solicitudes iniciales de ayuda por desempleo en Estados Unidos cayeron en 8.000, hasta 220.000 (contra 228.000 de la semana anterior).
Impacto en el precio de los granos
El combo de acciones en baja y preocupación por el empleo, se completó porque aparecen datos de cosecha muy abundante en varios granos, y eso afectó los precios de los granos en Chicago, pero el mayor impacto se sintió en la Bolsa de Rosario, donde en medio de otra semana muy lluviosa, el precio del trigo (el grano que se está por empezar a liquidar con una cosecha récord) terminara encontrándose este jueves con un derrumbe de 5,5% en dólares, tanto que ese cereal tiene al cierre de este jueves el peor precio de los últimos cinco años y medio, desde mediados de 2020: cotiza otra vez a US$ 173, luego de haber tocado los US$ 350 a mediados de 2022.
Estos factores se vieron apurados en la Argentina por el inicio del fin de semana largo, ya que ni este viernes ni el lunes habrá negocios en el sistema financiero.
- Así, con mucho apuro, los inversores tomaron decisiones rápidas, para cerrar la semana tratando de ver de qué modo pueden evitar los temblores que se están originando sobre todo desde los mercados mundiales, especialmente Estados Unidos.
El dólar en Argentina
Se ve a nivel global que el dólar sigue perdiendo terreno contra otras monedas y a nivel local muchos de los que compraron dólares a dos manos antes de la elección están desandando el camino realizado. Salen a vender dólares para pasarse a pesos, para pagar gastos o colocarse en otro tipo de posiciones. Eso, obviamente provoca debilidad en el precio del billete, pero a contramano del movimiento el Tesoro vuelve a comprar dólares, a apenas siete semanas del pago de cupones y amortización de los Bonares y los Globales del 9 de julio próximo.
Y, en consecuencia, el blue siguió flojo, pero los dólares financieros subieron y los dólares oficiales subieron todavía más. Con el BCRA sumando reservas por nada menos que US$ 149 millones. Todo en un día en el que los bonos se mantuvieron con pocos cambios, con suba de 20 unidades en el riesgo país, hasta 621 puntos. Pero con el foco negativo en la Bolsa porteña, que tuvo el Merval en descenso, pero con las ADR argentinas anotando una caída en bloque de hasta el 8%.
Intentos de reactivación
Mientras tanto, el Gobierno busca reactivar la economía, lanzando más pesos a la calle. El BCRA tomó la decisión de volver a bajar la tasa de política monetaria. Ya lo había hecho de 25% a 22% anual, y ahora bajó el costo de los créditos a los bancos de 22% a 20%, pese a lo cual la tasa de los plazos fijos no se alteró: por plata chica se paga 29% anual (24% de piso y 34% de techo) y por plata grande subió de 38,5% a 39,5% anual, al menos por ahora.
La situación de los mercados globales está en una nebulosa. Dentro de tres semanas la Fed deberá decidir si vuelve a bajar su tasa base, que ya se achicó de 4,5% a 4% anual. Esta semana, debido a que la tasa de desempleo sigue creciendo y que la ganancia en relación a la inversión de la inteligencia artificial es baja, volvió a ganar algún terreno la posibilidad de que Powell achique el costo del dinero. Por eso, las tasas largas de EE.UU. siguieron bajando muy lentamente: se pagó 3,6% anual a 1 año de plazo, 3,6% anual a 5 años, 4,1% anual a 10 años y 4,7% anual a 30 años. Y, con eso como base, en el exterior el dólar subió 0,4% en Japón, 0,2% en México y 0,1% en China, pero bajó 0,1% contra el euro, el real y el franco suizo, 0,2% contra la libra y 0,3% en Chile.
En mercado cambiario local, mientras tanto, fue muy selectivo. Con el dólar oficial a $1.450,06, el BCRA no intervino en el mercado de cambios, pero al final del día la autoridad monetaria pudo sumar reservas. Con eso, el dolar oficial subió $20,97 hasta $1.450,06, el blue bajó $5 hasta $1.425 (la gente vende el canuto para cubrir gastos), el Senebi subió $14,72 hasta $1.452,79, el MEP subió $9,61 hasta $1.452,61 y el contado con liqui subió $9,18 hasta $1.490,18. Por lo que la brecha entre el oficial y el blue fue negativa en 2% y la del mayorista con el CCL fue del 4,6%.
La próxima licitación
En tanto, ya sin Quirno en la secretaria de Finanzas, Alejandro Lew presentó el menú de papeles que Economía licitará el próximo miércoles, en el primer llamado de 10 semanas difíciles, ya que hasta fines de enero se acumula la friolera de vencimientos por $ 85 billones. En esta ocasión se ofrecen tres papeles a tasa fija: un bono del Tesoro nacional capitalizable en pesos con vencimiento 13 de febrero de 2026 (T13F6 – reapertura), una letra del Tesoro nacional capitalizable en pesos con vencimiento 30 de abril de 2026 (S30A6 – reapertura), una letra del Tesoro nacional capitalizable en pesos con vencimiento 30 de octubre de 2026 (S30O6 – reapertura) y un bono del Tesoro nacional capitalizable en pesos con vencimiento 30 de abril de 2027 (T30A7 – reapertura).
- Se presenta un papel a tasa variable: una letra del Tesoro nacional en pesos a tasa Tamar con vencimiento 30 de abril de 2026 (nueva).
También hay tres papeles en pesos ajustados por CER: una letra del Tesoro nacional en pesos ajustada por CER a descuento vencimiento 29 de mayo de 2026 (nueva), un bono del Tesoro nacional en pesos cero cupón con ajuste por CER vencimiento 30 de octubre de 2026 (TZXO6 – reapertura) y un bono del Tesoro nacional en pesos cero cupón con ajuste por CER vencimiento 30 de abril de 2027 (nueva).
Y dos papeles atados al dólar estadounidense: una letra del Tesoro nacional vinculada al dólar estadounidense cero cupón con vencimiento 30 de abril de 2026 (D30A6 – reapertura) y un bono del Tesoro nacional vinculado al dólar estadounidense cero cupón con vencimiento 30 de noviembre de 2026 (nueva). Es decir, menú para todos los gustos, después de un día en el que, con buen volumen, los bonos argentinos subieron 0,3%, pero el riesgo país subió 20 unidades hasta 621 puntos básicos debido a la gran volatilidad de los bonos de la Fed.
Caída de las acciones en Wall Street
En papeles privados, mientras tanto, hubo rueda en rojo en la Bolsa de Nueva York, ya que el Dow bajó 0,6%, el S&P cedió 1,3% y el Nasdaq bajó 1,9%. En tanto que la Bolsa de San Pablo bajó 0,7% y la de México cedió 0,3%.
En tanto que el mercado bursátil local, con $106.505 millones operados en acciones y $227.537 millones en Cedears, encontró a la Bolsa de Buenos Aires con una baja del 0,7%. Mientras que los ADR argentinos sufrieron una dura baja en bloque del 1% al 8% para Mercado Libre, Bioceres, Telecom, Supervielle, BBVA, YPF, IRSA, Loma Negra, Central Puerto, Galicia, Pampa E, Macro y Cresud.
El petróleo volvió a retroceder
Finalmente, en commodities, el petróleo siguió bajando: perdió otro 0,7%. los metales preciosos estuvieron más tranquilos, con más tomas de ganancias. Los metales básicos actuaron débiles. En Chicago todos los granos fueron hacia abajo, especialmente la soja y el trigo. En Rosario solo se salvó el girasol, pero después todo fue declinante, con una dura caída del 5,5% para el trigo. Y, por último, hubo otra baja de otro 2,9% para el Bitcoin, con desplomes de hasta el 7% para el resto de las criptomonedas, con mucha inquietud en los criptoadictos, que temen por mayores ventas en los ETF si se rompen un piso crítico que está cada vez más cerca.
