Con el secretario del Tesoro de EEUU, Scott Bessent, confirmando que se activó el swap por US$ 20.000 millones que tiene ese país con Argentina. La operación fue para devolver los dólares que vendió en plena presión preelectoral, pero también se estima que se incluyó el pago que Buenos Aires concretó con el FMI. Por lo que queda absolutamente confirmado que el gobierno de Donald Trump sigue entregando un apoyo total para Javier Milei, económico y político, con razones esencialmente geopolíticas: Bessent lo dijo así “necesitamos tener en Sudamérica países amigos, y no ‘Estados narco’ claramente enemigos del pueblo norteamericano”.
A pesar de este absoluto y total apoyo norteamericano, como se desconocen los costos y la letra chica del acuerdo, en el mercado sigue pesando la suposición de que en cualquier momento habrá novedades con el sistema cambiario. Razón por la cual, por enésima vez, el ministro de Economía Luis Caputo tuvo que volver a ratificar que el sistema de bandas continuará, con un crawling al 1%. Y hubo una señal más: el vicepresidente del BCRA, Wladimir Werning (la voz que últimamente más adelanta lo que va a pasar) aseguró que pronto se eliminará el cepo para las empresas, algo que vienen reclamando intensamente los que están interesados por hacer inversiones en Argentina.
Sin embargo, todos estos anuncios reiterados una y otra vez por el equipo económico no terminan de convencer a los operadores, por una razón bien concreta. Desde ahora hasta fin de año, el BCRA tiene que sumar US$ 9.000 millones para poder cumplir con el compromiso firmado con el FMI (seguramente se usará el swap norteamericano o aparecerá por fin el Repo que se sigue negociando con bancos y fondos de inversión internacionales). Pero ningún analista pierde de vista que el 9 de enero hay que pagarles a bonistas US$ 4.500 millones por amortización y cupones de Bonares y Globales. Y no es solo eso, ya que en los próximos 90 días hay vencimientos de deuda en pesos por $85 billones.
Justamente es tan grande la deuda en pesos que se fue metiendo bajo la alfombra antes de la elección de medio término, que los analistas entienden que se le dará prioridad al roleo de ese deuda en pesos y, para poder cumplir con ese objetivo, abrir del todo el cepo cambiario es por ahora contraproducente: “es mejor tener a las empresas encerradas en pesos hasta que la deuda en moneda local se renegocie a plazos más largos, eso se convierte en la prioridad fundamental para este momento, por lo que pareciera que el fin del cepo a las empresas debería esperar”.
Con todo ese combo de especulaciones y cálculos en el aire, el mercado argentino reaccionó este martes con una tendencia similar a la de las últimas ruedas, aunque con un optimismo que se va atenuando lentamente. Entre los dólares, el blue subió, los financieros estuvieron mixtos y los oficiales bajaron. El BCRA pudo sumar algunas reservas. Los bonos siguieron levantando cabeza y el riesgo país logró bajar 5 unidades, hasta 598 puntos básicos, el menor desde el 15 de enero de este año. Pero la Bolsa estuvo menos eufórica: subió, pero mucho menos que las Bolsas grandes latinoamericanas (San Pablo y México) y los ADR tuvieron mayoría de subas, pero con algunas bajas.
Mientras todo este desafío se vive en Argentina, en el mercado norteamericano las cosas también se van complicando. Cuando ya falta menos de un mes para la última reunión mensual que tendrá la Fed este año (los días 9 y 10 de diciembre) se conoció el Informe de Cambio de Empleo (ADP) de Estados Unidos, donde quedó en claro que el sector privado perdió semanalmente un promedio de 11.500 puestos en las últimas cuatro semanas.
A pesar de una señal tan mala, con el acuerdo por el fin de shut down todavía en proceso, las tasas largas de EE.UU. no se movieron: se pagó 3,7% anual a 1 año de plazo, 3,7% anual a 5 años, 4,1% anual a 10 años y 4,7% anual a 30 años. Y con eso, en el exterior el dólar subió 0,1% contra la libra y el yen, no cambió en China, pero luego bajó 0,2% contra el euro, 0,3% en México, 0,4% en Chile, 0,5% en Suiza y 0,6% en Brasil.
En el mercado cambiario argentino, con Bessent garantizando que no hay ninguna posibilidad de que el dólar supere el techo de la banda, con el dólar oficial a $1.444,83, el BCRA no intervino en el mercado de cambios y, al final del día, la autoridad monetaria pudo sumar US$ 95 millones a las reservas. Con ese cuadro, el dólar oficial bajó $5,82 hasta $1.444,83, el blue subió $15 hasta $1.440, el Senebi bajó $2,86 hasta $1.452,82, el MEP bajó $3,26 hasta $1.456,05 y el contado con liqui subió $2,04 hasta $1.477,23. Por lo que la brecha entre el oficial y el blue fue negativa en 1% y la del CCL con el mayorista fue de 4,5%.
Otra muy positiva señal del día tiene que ver con el abaratamiento del crédito y de las tasas de interés en general. En plazos fijos, en promedio, los bancos pagaron 30% anual por plata chica y 41% anual por plata grande. Aunque por plata chica los bancos chicos (ilíquidos) pagan 35% y los bancos grandes pagan apenas 24%, es decir en un nivel muy en línea con la inflación. Justamente este miércoles el Indec dará a conocer el número de octubre, las consultoras se inclinan por ubicarlo algo arriba del 2%, por lo que Argentina ya está rodando con una inflación que no llega al 27% anual.
Con la mirada en las negociaciones que se desarrollan con los gobernadores, se espera que haya vía libre para el Presupuesto en diciembre. Y que, en sesiones extraordinarias, probablemente en febrero, se avance con las reformas impositiva y laboral. Analistas estiman que, si se aprueba el Presupuesto, el riesgo país puede bajar otros 200 puntos y dejar a Argentina con acceso al crédito voluntario internacional. En línea con eso, el presidente Milei le tomó juramento a Diego Santilli como nuevo ministro del Interior. Y ante todo eso, con menos negocios, los bonos argentinos subieron otro 0,3%, por lo que el riesgo país bajó 5 unidades hasta 598 puntos básicos, ya muy cerca de perforar el menor nivel de la era Milei.
Este martes hubo un semi feriado en EEUU (por la celebración del Día de los Veteranos), por lo que operaron acciones y bonos, pero hubo negocios reducidos en otros canales. Con eso como pauta, hubo cierre mixto en la Bolsa de Nueva York, ya que el Dow subió 1,1%, el S&P mejoró 0,2% y el Nasdaq cedió 0,2%. En tanto que la Bolsa de San Pablo saltó 1,9% y la Bolsa de México mejoró 1,8%.
Pero al mercado bursátil argentino no le fue tan bien. Con $145.359 millones operados en acciones y $131.159 millones en Cedears, la Bolsa de Buenos Aires subió apenas 0,2%, con un salto de más del 10% para empresas como Comercial del Plata, Celulosa y Molinos, y clima muy positivo para las firmas vinculadas a los avances comerciales con EE.UU. Al tiempo que los ADR argentinos mostraron subas del 1% al 7,5% para Bioceres, TGS, Cresud, IRSA, YPF, Loma Negra, Central Puerto y Pampa E; con bajas del 1% al 1,5% para Supervielle y Telecom.
Finalmente, en commodities, por el mayor consumo en EE.UU., el petróleo subió 1,7%. Continuó la suba de los metales preciosos, especialmente la onza de plata. Los metales básicos actuaron mixtos. En Chicago hubo mejoras para el maíz y el trigo, pero día débil para la soja. En Rosario hubo subas para la soja y el girasol. Y, por último, se vieron caras preocupadas, ya que hubo otra baja del 2% para el Bitcoin con caídas de hasta el 10% para el resto de las criptomonedas.


