En un día que debe ser tomado con la punta de los dedos, ya que hubo feriado bancario y los negocios fueron mínimos, este jueves persistió la tónica de las últimas ruedas, con dólares prácticamente sin cambios, bonos con un mínimo retroceso e imperceptible suba del riesgo país y una nueva toma de ganancias en la Bolsa porteña, con ADR argentinos bajando en bloque en Wall Street, donde el temor a una caída de la inteligencia artificial sigue espantando inversores.
Los acontecimientos que dominaron el jueves fueron el inicio del juicio por la causa de los cuadernos de las coimas, con todas las miradas clavadas en el zoom donde se vio a una Cristina Kirchner con gesto desdibujado. Y el otro punto que concentró todas las miradas fue el America Business Fórum, realizado en Miami, en el que Milei hizo una clara defensa del capitalismo, sobre todo después del llamativo triunfo de Zohran Mamdani en Nueva York.
Debajo de esos dos grandes focos de atención, la mirada de los inversores está contemplando lo que pasa en la relación de los argentinos con el dólar. Después de una dolarización gigantesca, con una presión sin precedentes, ahondada después del triunfo kirchnerista del 7 de setiembre, pero finalizada con la victoria de LLA del 26 de octubre, el mercado cambiario argentino está logrando en las últimas ruedas un dólar muy tranquilo, levemente declinante, sin ninguna intervención, e incluso con la sospecha de que el Tesoro está realizando pequeñas compras para ir recomponiendo posiciones.
Al respecto, la gran novedad del día surgió de un reportaje realizado al presidente Javier Milei por un periodista del Financial Times, en el que el primer mandatario argentino aseguró que las bandas cambiarias se van a mantener hasta 2027, que se van a ir ampliando con el tiempo, y por primera vez dijo con todas las letras lo que ya había adelantado el vicepresidente del BCRA Vladimir Werning: “A partir de 2026 el BCRA va a empezar a sumar reservas“.
Esta afirmación hizo salir a la luz a varios especialistas en macroeconomía, quienes sintieron un gran alivio al escuchar que el Presidente había abandonado la idea de no comprar reservas, ya que hay un consenso en casi todo el espectro profesional: “Todos los países de la región han podido llegar a una situación de tipo de cambio flotante una vez que sus bancos centrales han podido acumular reservas”.
Es más, como Luis Caputo practicó una drástica reducción de la base monetaria hasta el 4% del PIB en los meses previos a la elección, para sacarle combustible al dólar, en un momento electoral que con seguridad se encontraría con una demanda muy empinada. Ahora una gran parte del arco de economistas cree que la base monetaria volverá del 4% al 10% del PIB, monetizando, dándole más pesos a la economía, por lo que el BCRA tiene espacio para sumar unos US$ 25.000 millones, en parte con superávit fiscal y en parte con emisión.
Hubo datos puntuales esperables y otros alentadores. Como la actividad económica está planchada desde febrero, los balances trimestrales que van entrando a la Bolsa porteña siguen siendo ciertamente malos. Edenor, por caso, mostró que su ganancia neta cayó un 49% anual al comparar enero-septiembre de este año con igual lapso del año pasado. Y, del otro lado, con el triunfo de LLA el 26 de octubre, se siguen abriendo los mercados para las empresas y Pampa Energía anunció la licitación para colocar una ON a 12 años por hasta US$ 500 millones, con tasa del 8,25% anual, con amortización bullet y todo bajo ley NY.
Mientras Argentina operó a media máquina por el feriado bancario, EE.UU. afrontó un jueves complicado. Las empresas estadounidenses anunciaron que en octubre sufrieron los mayores recortes de empleo en más de 20 años. Eso provocó una vuelta de campana en las tasas largas norteamericanas, que volvieron a apuntar hacia abajo: se pagó 3,6% anual a 1 año de plazo, 3,7% anual a 5 años, 4% anual a 10 años y 5,7% anual a 30 años. E, inmediatamente, en el exterior el dólar bajó contra todo: perdió 0,7% contra la libra y el yen, 0,5% contra el euro y el franco suizo, 0,3% en Chile, 0,2% en Brasil y 0,1% en México y China.
A nivel local, sin embargo, se está observando un principio de desdolarización de quienes buscaron refugio en moneda norteamericana antes de la elección del domingo 26, por temor a que el kirchnerismo tomara el control del Congreso. Pero la población votó en el sentido completamente opuesto, y el resultado ya se está viendo en los bancos.
Según los últimos datos que ofrece el BCRA, el stock de depósitos en pesos vuelve a subir y supera por primera vez los $70 billones, a pesar de que las tasas de interés en pesos cayeron a la mitad. Y, al mismo tiempo, el stock de los depósitos en dólares empieza a retroceder, tanto que está a punto de perder el piso de US$ 35.000 millones.
Con esa situación, sin intervención alguna, los dólares siguieron débiles, con operaciones mínimas. El dólar oficial bajó $2,13 hasta $1476,48, el dólar blue bajó $5 hasta $1435, el dólar mayorista subió $3 hasta $1452, el dólar senebi bajó $0,43 hasta $1484,30, el dólar mep subió $0,93 hasta $1484,93 y el contado con liqui retrocedió $29,59 hasta $1492,21. Por lo que la brecha entre el oficial y el blue fue negativa del 3% y la brecha entre el ccl y el mayorista fue del 3%.
Detrás de esa movida, con un bajo volumen de negocios, los títulos públicos apenas se movieron: los bonos argentinos bajaron 0,1% y el riesgo país subió 5 unidades hasta 638 puntos básicos, mostrando una posición mucho más firme que los papeles privados, que vienen experimentando gruesas tomas de ganancias tras subas de más del 50% posteriores a la confirmación electoral que le dio la población al presidente Milei.
En papeles privados, en tanto, hubo otro día en rojo en la Bolsa de Nueva York, ya que el Dow bajó 0,8%, el S&P perdió 0,9% y el Nasdaq cayó 1,8%, con más y más especialistas advirtiendo que los precios de muchas empresas vinculadas a la inteligencia artificial tienen cotizaciones exuberantes, de burbuja. En tanto, la Bolsa de San Pablo subió 0,2% y la Bolsa de México bajó 0,1%.
En el mercado bursátil local, las rotaciones de cartera y las tomas de ganancias, con negocios mínimos por el feriado, fueron la cara del día. Con apenas $67.016 millones operados en acciones y $109.721 millones en Cedears, la Bolsa de Buenos Aires bajó 2,5%. Mientras que los ADR argentinos anotaron una baja en bloque del 2% al 6,5% para Mercado Libre, Central Puerto, Supervielle, Cresud, BBVA, Edenor, TGS, Bioceres, Loma Negra y Galicia.
Finalmente, en commodities, siguió el mismo patrón. El petróleo bajó 0,5%. Los metales preciosos actuaron sostenidos. Los metales básicos cerraron mixtos. En Chicago hubo una fuerte baja para la soja, con descenso consistente para el trigo y menor para el maíz. En Rosario hubo retrocesos tanto para la soja como para el trigo. Y, por último, el Bitcoin bajó otro 2,4% con descensos de hasta el 4% para el resto de las criptomonedas.


