
El vocero presidencial Manuel Adorni repudió la toma de oficinas en el Hospital Garrahan por parte de un grupo de sindicalistas de ATE y APyT y advirtió que el reclamo no es salarial sino político.
“Mientras el Hospital Garrahan mejora su infraestructura, reabre quirófanos y compra equipamiento con fondos propios, algunos gremios vuelven a politizar, usando la violencia y tomando oficinas por la fuerza”, escribió el funcionario en su cuenta de X.
En su mensaje, Adorni también hizo mención a la deuda que mantiene con el Garrahan la obra social del Estado bonaerense, IOMA, que depende del gobernador Axel Kicillof, a fin de reforzar su postura.
El ministro de Salud Mario Lugones también se pronunció: advirtió que el Gobierno nacional no va a permitir que “la casta sindical” y grupos violentos “vuelvan a poner sus intereses por encima de los chicos”.
“El que para no cobra, por eso quienes pararon 9 veces el último mes tuvieron descuentos en sus haberes. Queremos que el Garrahan sea el hospital pediátrico de referencia de toda América Latina, libre de quienes lo usaron como bandera política para su propio beneficio”, agregó Lugones en su cuenta de X.
“Es tan claro que lo usan políticamente, que hacen esta medida justo el día que el Gobierno aumentó el presupuesto del hospital en $20 mil millones”, sumó.
“Cada peso que antes se malgastaba, hoy se invierte en su equipo de salud, en tecnología y en obras. El hospital tiene las cuentas en orden y los recursos van a donde deben ir, a los que trabajan y a los pacientes. El Garrahan es de los chicos y sus familias, no de quienes lo utilizan únicamente para mantener sus privilegios y hacer política”, cerró.
