
El 6 de noviembre comienza en juicio por el caso “Cuadernos”. Por decisión de los jueces de Tribunal Oral Federal Número 7 Germán Castelli, Enrique Méndez Signori y Fernando Canero, las audiencias será virtuales, por la magnitud del expediente y la cantidad de encartados.
La fiscal general Fabiana León, quien llevará adelante la acusación, reiteró que se trata de la investigación de hechos de corrupción más extensa de la historia judicial argentina, solo comparable “a unas pocas a nivel mundial”.
Lo dijo en un informe que presentó con detalles del debate que tendrá a la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner en el banquillo, junto a ex funcionarios y una decena de empresarios. En total, hay 174 acusados.
El caso, elevado a juicio oral en 2019 por el fallecido Claudio Bonadio, es considerado por la Justicia como la mayor maniobra de corrupción de los últimos 20 años.
La estructura investigada habría funcionado desde el Ministerio de Planificación Federal, que recolectó sobornos de empresarios contratistas del Estado a cambio de la adjudicación de obras y negocios.
Entre las pruebas hay confesiones, testimonios de políticos y empresarios, informes de la ex AFIP y organismos estatales, imágenes de cámaras de seguridad y documentación bancaria.
La ex jefa de Estado está acusada como jefa de la asociación ilícita y por recibir coimas para direccionar contratos de obra pública.
Manuscritos
El Tribunal Oral Federal N°7 incorporó como prueba clave un peritaje caligráfico de Gendarmería Nacional que atribuyó al ex chofer Oscar Centeno la autoría de los cuadernos manuscritos en los que se detallan presuntos pagos ilegales.
El informe se sumó a la instrucción suplementaria y será analizado durante el juicio.
La pericia fue realizada sobre los cuadernos originales conservados bajo custodia judicial en una caja fuerte y sobre las copias digitalizadas. Se comprobó la correspondencia entre ambos soportes, salvo por algunas excepciones.
El estudio confirmó la falta del cuaderno número cinco, cuyo original no pudo ser hallado. También se detectaron tachaduras y enmiendas en otro, cuya autoría no pudo establecerse con certeza.
Sin embargo, postuló que hay correspondencia plena entre los cuadernos identificados como 1, 2, 4, 6, 7 y 8 y sus respectivas versiones digitalizadas.
Los peritos concluyeron que Centeno es el autor de los manuscritos: se basaron en la comparación con un cuerpo de escritura realizado por él mismo en sede judicial, en el marco de su declaración como arrepentido.
El análisis caligráfico detalló que las anotaciones se hicieron con diferentes lapiceras y en distintos períodos de tiempo, algo que refuerza la idea de una construcción progresiva y no artificial.
“Fueron ejecutados de manera libre y espontánea, se suceden con movimientos ágiles y veloces, permitiendo revelar aspectos gráficos incorporados en su haber escritural”, determinó el documento.
