La Casa Rosada espera cambios en el Gabinete tras las elecciones de este domingo. Las novedades podrían incluir nuevos nombres (y no tan nuevos), además de modificaciones en la estructura de los ministerios. El protagonista de las disputas es el asesor presidencial Santiago Caputo, que mantiene tensiones tanto con el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, como con el canciller Gerardo Werthein.
El presidente Javier Milei afirmó que el asesor podría tener “una función central”. “Podría ser jefe de Gabinete”, deslizaron fuentes de la Casa Rosada en diálogo con El Economista, aunque tampoco descartaron otros roles para Caputo.
¿En qué lugar quedaría Francos? Fuentes oficiales afirmaron que, en caso de que Milei le pidiera la renuncia, no se desplazaría a otra área. El jefe de Gabinete ha manifestado públicamente su deseo de que Caputo asuma un cargo formal: “En toda gestión hay gente que trabaja pero no tiene responsabilidad. Hay algunos que firmamos resoluciones, decretos, proyectos de ley y otros que asesoran pero no tienen esa responsabilidad. Asuman responsabilidades“, dijo en Infobae en Vivo. “Obvio” que le gustaría que tenga firma en el Gobierno, agregó.
A su vez, Francos, un hombre al que describieron como “moderado pero firme”, ha quedado en el centro de la escena por diversos escándalos vinculados al Gobierno, como el enfrentamiento de Daniel Parisini (el “Gordo Dan”) con Luis Juez, el presunto vínculo de José Luis Espert con el narcotráfico y la demora de la implementación de la ley de emergencia en discapacidad. Semanas atrás, fue uno de los que, junto con Patricia Bullrich, se pronunció contra Espert al pedirle públicamente “una explicación clara y contundente” previo a su renuncia.

Caputo, que se ha manejado estos dos años en las sombras, “debería acostumbrarse” a cumplir un rol formal, dijeron. Sin embargo, no parece ser él quien busca un cargo, sino que otros funcionarios, entre ellos Francos, pretenden que lo haga.
Santiago Caputo tiene un activo a favor. La estrategia del ala karinista, el purismo violeta en las elecciones y en la gestión, no funcionó como esperaba: La Libertad Avanza perdió todas las elecciones provinciales salvo las de Chaco -donde fue aliado con el gobernador- y la ciudad de Buenos Aires, y tuvo un año parlamentario cargado de derrotas.
El asesor, en cambio, aboga hace tiempo por una política de alianzas que le permita al Gobierno avanzar en sus reformas. El último paso que dio en esta dirección fue la reunión con Barry Bennett, estratega republicano, a la que citó a los diputados Cristian Ritondo, Rodrigo De Loredo y Miguel Ángel Pichetto, según reveló Carlos Pagni.
También escribió en X, en respuesta a un tuit de Mauricio Macri, que “Argentina necesita una nueva mayoría reformista que empuje en el Congreso los cambios de fondo que el Presidente lidera”. En la Casa Rosada celebraron que, finalmente, su usuario de X contenga su nombre.
Estados Unidos fue locación de otro foco de conflicto para Caputo. Las Fuerzas del Cielo acusaron al canciller Werthein de haber sido responsable de que Donald Trump supeditara la ayuda financiera al resultado de las elecciones al entender, según su versión, que son presidenciales: “Si tan solo tuviésemos un canciller que en vez de andar llamándolo a Luis Juez para pedirle “perdón” por las boludeces que dijo un gordo boludo en tuiter, escuchara lo que viene diciendo Donald Trump respecto del tema, o mejor, escuchara el RESUMEN de lo que viene diciendo Donald Trump en La Misa, la cosa hubiese sido distinta”, tuiteó el Gordo Dan.
Luego de que Milei haya barajado públicamente la posibilidad de incorporar a Caputo al Gabinete, Werthein habría puesto a disposición su renuncia a partir del 27 de octubre, ya que no querría compartir espacio ni acatar los deseos del asesor, según detalló Jaime Rosemberg en La Nación.


