17 julio de 2025
La Fundación Pensar lanzó su informe mensual titulado “Dr. Jekyll y Mr. Hyde”, con un análisis sobre los efectos del programa económico del Gobierno de La Libertad Avanza a un año y medio de su implementación. La nueva edición incluye notas de opinión de Mora Jozami, directora de Casa Tres; Martín Maquieyra diputado nacional; Waldo Wolff, ex vicepresidente de la DAIA y una potente editorial de la presidenta de Pensar, María Eugenia Vidal.
En su editorial, Vidal plantea una visión que combina elogios, pero también deja entrever algunas críticas.
“Sin dudas, todos los argentinos, sin importar de qué provincia, sector económico o clase social, ganamos con menos inflación y más estabilidad. Ahora bien, no podemos negar que esto debe ser un piso. Un piso sólido sobre el que caminan todos los países de la región hace décadas, salvo Venezuela”, dice la exgobernadora de Buenos Aires. La pregunta, dice, es cómo seguimos.
“Ya no nos preocupa de cuánto va a ser la próxima compra del supermercado, lo sabemos. Pero también sabemos que trabajando más nos alcanza para cada vez menos. Y acá es cuando las diferencias salen a la luz. Lo que debiera ser motivo de preocupación es que entre los perdedores están las actividades que más generan empleo en nuestro país, como la industria y la construcción. No es sorpresa que el desempleo haya subido al 7,9% en el primer trimestre de 2025, ni que la tasa de informalidad haya vuelto a aumentar hasta alcanzar el 42%, o que el consumo masivo siga a la baja. El programa económico del gobierno, que apoyamos en el Congreso porque era necesario, tiene costos. El salario real cayó 6% en términos reales y 12,6% si consideramos lo que le queda a una persona después de pagar sus gastos fijos (servicios, expensas, transporte, etc.). Todos somos un poco más pobres”, dijo Vidal.
Y algunos quedaron peor parados, acota. “Los jubilados, por ejemplo, cuyo ingreso acumula una caída de 4,7% desde diciembre de 2023, momento en que ya estaban deprimidos. Y aunque se duplicó en términos reales el monto de la Asignación Universal por Hijos, los más pobres también vieron sus ingresos caer”, escribe Mariu y reclama que el Gobierno ponga sus mayores esfuerzos en que avance la “ley de leyes”, es decir, el famoso Presupuesto.
Recordemos que los primeros dos años de mandato de Javier Milei no tuvieron una ley de ingresos y gastos sancionada por el Congreso.

“En este contexto, en que con un enorme esfuerzo de todos los argentinos logramos poner orden en la economía y estabilizar una situación que parecía imposible, es importante encontrar la manera de que nadie se quede en el camino. Y eso no se resuelve ni con magia ni con equilibrios espontáneos: se resuelve con gestión, llevando el presupuesto al Congreso para discutir prioridades de gasto y cómo se financian con seriedad. Pero la realidad es otra: hace dos años que este debate no se da en Argentina. Podemos entender que por la emergencia, en el primer año de gobierno, no se haya tratado. Pero ya no hay excusas para que, respetando el equilibrio fiscal, se trate el presupuesto. El problema de asignar recursos escasos se resuelve con el presupuesto, no con parches. Por algo es conocido como la ley de leyes”, dice Vidal.
Además, dice Vidal, “los argentinos sabemos bien que la improvisación da lugar a la discrecionalidad que siempre termina en conflicto de intereses, donde se mezclan especulaciones electorales y defensas genuinas de quienes ya no pueden seguir perdiendo y esperando”.
“Asumamos que los sacrificios que se hicieron fueron necesarios para estabilizar la economía. Pero entendamos que hay situaciones que resultan insostenibles en el tiempo y necesitan respuestas. Esas respuestas son posibles si logramos salir de los dilemas imposibles que a veces vemos planteados. Entre hipotecar el futuro de los argentinos dándole a la máquina de imprimir billetes sin parar y dejar que los ingresos de los jubilados se sigan depreciando mes a mes hay un abanico de alternativas a considerar, respetuosas del equilibrio fiscal que tanto costó alcanzar. Abrámosnos a un debate honesto y démosle respuesta a los argentinos que hoy la necesitan y la están esperando”, concluye Vidal.
