Bajo la presidencia de Daniel Angelici, en 2018 Boca tomó una decisión que generó controversia: transferirle 2.5 millones de dólares a Talleres por una posible venta de Cristian Pavón.
El pago estaba vinculado a un acuerdo firmado en 2014, cuando el “Xeneize” adquirió al delantero: la “T” se había reservado un 10% de plusvalía en caso de que el futbolista fuera transferido por una suma superior a los 3 millones de dólares.
Con Pavón participando del Mundial de Rusia 2018, y ante el interés de grandes clubes europeos, la dirigencia de Boca decidió anticiparse a una eventual transferencia y abonó por adelantado parte de lo que le correspondía a Talleres.
Sin embargo, esa venta nunca ocurrió. Pavón nunca fue vendido, y se fue libre del club en 2022 (al Atlético Mineiro), lo que significa que Boca no recuperó ni ese dinero ni recibió un ingreso por el jugador.

En 2020, la dirigencia encabezada por Jorge Ameal y Juan Román Riquelme realizó un reclamo formal al club de Barrio Jardín, con el objetivo de recuperar el dinero adelantado.
Inicialmente, a través de una instancia de mediación entre clubes. Al no alcanzar un acuerdo, el caso fue elevado a la Justicia, donde se abrió un expediente en el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N.º 54.
Ahora, tras cinco años del trámite judicial, se espera que en los próximos días se conozca el fallo, que podría ser perjudicial para Talleres. De ser así, deberá devolver los 2.5 millones de dólares que recibió en su momento.
