El avance del acuerdo entre La Libertad Avanza (LLA) y el PRO pone al peronismo bonaerense ante un escenario en el que necesita la unidad para ser competitivo. La interna desatada entre Cristina Kirchner y Axel Kicillof plantea un desafío a un espacio que, aunque con aparente intención de conformar listas en conjunto, deberá atravesar arduas conversaciones durante los próximos 40 días. El calendario apremia: el 9 de julio vence el plazo para inscribir alianzas y el 19 para presentar las listas.

En este contexto, la flamante candidata a legisladora de la Tercera Sección Electoral y el gobernador de la provincia de Buenos Aires se reunieron ayer con el objetivo de sellar un acuerdo electoral. En el encuentro, pactaron que conformarán una mesa de negociación con representantes de ambos sectores para armar las listas. “Va a haber lista de unidad”, aseguró Ariel Sujarchuk, intendente de Escobar.
Kicillof atraviesa un momento clave para su proyecto. Busca, por un lado, impulsar su Movimiento Derecho al Futuro (MDF) y a los intendentes que lo respaldan. Su objetivo es mejorar sus condiciones en el armado de listas, aumentando su participación en las boletas respecto de 2023, y lograr un acuerdo más equitativo entre su espacio, el de Cristina y el de Sergio Massa.
Por otro lado, se juega su proyección a largo plazo. Ya descartó continuar bajo el ala de la expresidenta, pero necesita garantizar la gobernabilidad de la provincia, alcanzar un pacto de unidad equilibrado, diferenciarse de Cristina y comenzar a escribir una nueva melodía, si aspira a una eventual candidatura en 2027.

En cuanto a la gobernabilidad, requiere tanto del respaldo del kirchnerismo a su gestión como de una Legislatura que no esté pintada de violeta.
Al finalizar la reunión, Kicillof envió un mensaje a los intendentes que integran el MDF, advirtiendo que el encuentro no garantizaba la unidad, aunque sí había puntos de acuerdo en torno a ese objetivo. El próximo lunes se reunirá con más de 40 mandatarios locales para comunicar su decisión, aunque no todos están de acuerdo con competir junto a la expresidenta, como es el caso de Jorge Ferraresi (Avellaneda), Fabián Cagliardi (Berisso) y Mario Secco (Ensenada).
Cristina aún insiste en que fue un error haber desdoblado las elecciones, aunque aseguró públicamente que no espera que aquella decisión se revierta. Sin embargo, esas diferencias deberán quedar a un lado durante los próximos meses si el peronismo pretende aferrarse a su bastión histórico.


