27 diciembre de 2024
El juez Juan Carlos Maqueda tuvo hoy su despedida formal de la Corte Suprema de Justicia, organismo del cual se retiró tras 22 años de servicio.
Acompañado por sus familiares, el magistrado bajó las escalinatas del Palacio de Justicia entre aplausos y apretones de manos de decenas de funcionarios, asesores y curiosos que se acercaron para compartir el momento con el juez oriundo de Río Tercero, Córdoba.
Maqueda alzó los dos brazos con las manos abiertas y saludó desde la vereda de los tribunales, mientras la gente lo rodeaba y la banda de música de la Policía Federal Argentina interpretaba el cuarteto “Quien se ha tomado todo el vino” de su coterráneo, Carlos “Mona” Jiménez.
El magistrado cumplió de esta forma con el deber de retirarse antes de los 75 años (alcanzará esa edad el próximo domingo), tal como establece el artículo 99 inciso cuarto de la Constitución Nacional.

A partir de ahora, la Corte Suprema quedará con tres miembros: su presidente, Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti. El último protagoniza una intenso enfrentamiento con el resto de sus colegas.
La Justicia está a la espera que se destrabe la designación de los candidatos del Gobierno Ariel Lijo y Manuel García-Mansilla. El Gobierno suspendió el ingreso por decreto de los jueces propuesos.
Así, se decidió abrir una ventana de negociación hasta mediados o fines de enero con gobernadores y senadores opositores para tratar de conseguir los votos necesarios de modo que ambos candidatos sean ungidos por el mecanismo constitucional, con el acuerdo del Senado.
Desde Casa Rosada afirman que la negociación se enfocará en legisladores y mandatarios proclives al diálogo o con necesidades en sus provincias que el Gobierno puede satisfacer.
Por ahora, el dictamen de Lijo tiene las nueve firmas necesarias, y el de García-Mansilla, cinco. El primero está en condiciones de ser elevado al Senado, pero no están garantizados aún sus votos para llegar a los dos tercios. El de García-Mansilla ni siquiera superó la Comisión de Acuerdos.
Con tres jueces en la Corte, sólo podrán ser firmadas las sentencias donde haya unanimidad. En caso de desacuerdos, se deberá llamar a conjueces, que son los presidentes de las Cámaras Federales, convocados por sorteo para cada caso.
