Mora Jozami intenta anticipar el estado de la opinión pública y los niveles de tolerancia que después se materializarán en clave electoral y, a tal fin, desarrolló el Índice de Irascibilidad Social (IDI).
Este domingo presentó la edición de octubre y el puntaje dio -5. Fue una mejora porque pasó de -13 a -5. Es decir, ecuperó el nivel de abril. Milei pasó su invierno.
- Y se pudo recuperar del pequeño golpe invernal, un dato alentador para el Gobierno: en política hay que saber como contraatacar y armar un Plan B sobre la marcha.
Jozami es Licenciada en Relaciones Internacionales, analista de opinión pública y Directora de Casa3.
- El IDI varía entre -100, que supone el nivel máximo de descontento y +100 que refleja el máximo nivel de conformidad posible.
Estas son las principales conclusiones:
- Aunque el IDI continúa en números negativos, la mejora sustancial de este mes se refleja también en la mejora de la imagen del Presidente y la valoración general del Gobierno.
- La recuperación del índice se correlaciona con la mejora de las expectativas sobre la situación económica del país y la personal.
- Además, el 37% de los argentinos considera que la inflación está bajando, 7 puntos porcentuales más que el mes pasado.
- A diferencia del mes pasado, cuando la diferencia entre la aprobación y la desaprobación era de 11 puntos negativos, en octubre el Gobierno logró transformar ese margen en positivo: el 49% de los argentinos aprueba la gestión de Javier Milei y el 47% no lo hace.
- Si analizamos esta variable según el voto de 2023, encontramos una recuperación de la confianza de los votantes de Juntos por el Cambio. Este sector, que mostraba signos de descontento, ha renovado su voto de confianza, fundamental para mantener una base de apoyo que trascienda su núcleo duro. Entre este último grupo, por cierto, también mejora la percepción de la gestión nacional.

- Es importante destacar que esta mejora se da luego de que el Gobierno tomara decisiones difíciles y de alto voltaje.
- Durante septiembre se produjo el aumento de tarifas y el veto al aumento de las jubilaciones, afectando a un segmento histórico del PRO, cuyo apoyo pudo haberse resentido por esta decisión. Y aunque la recesión económica continúa, la esperanza se consolida como el sentimiento que mejor caracteriza el estado de ánimo respecto al futuro del país. A esto se suma que el Indec publicó un índice de inflación que finalmente perforó el 4%, consolidando los logros económicos del gobierno y permitiéndole sostener el relato de la baja de la inflación por algún tiempo más.
- Al analizar el IDI por segmentos, observamos que los jóvenes entre 16 y 29 años se consolidan como la base de apoyo del Gobierno, sosteniendo la gestión libertaria desde el principio.
- Sin embargo, este mes, en consonancia con la recuperación general, el resto de los segmentos etarios mejoran, a excepción de quienes tienen entre 50 y 65 años.

- La medición de octubre reafirma otra tendencia: los hombres se sienten menos irascibles que las mujeres.
- Octubre marca una brecha entre ambos sexos de 22 puntos, muy superior a los 2 puntos de diferencia del mes pasado.

- Por nivel socioeconómico, todos los estratos experimentan una fuerte mejoría. La clase alta, que más apoya al Gobierno, abandona los números negativos y se recupera tras la caída entre agosto y septiembre.
- Al mismo tiempo, la clase media alcanza -4 puntos luego de una tendencia negativa que alcanzó su punto máximo en la medición anterior, con -13 puntos.
- Se observa también una fuerte mejora entre quienes pertenecen al estrato social más bajo, alcanzando niveles que no se veían desde el comienzo de la gestión.
- Por último, la percepción del humor social mejora entre los votantes de Patricia Bullrich. Según el IDI, el descontento disminuye entre el electorado del PRO, pasando de 9 puntos en septiembre a 22 puntos en octubre, aunque todavía está lejos del valor máximo de abril de este año, cuando este indicador alcanzó los 43 puntos.
- Lógicamente, el humor social también mejora entre los libertarios luego de haber experimentado cinco meses de caída constante.

- La fuerte recuperación del IDI este mes se inserta en un contexto de buenas noticias para el Gobierno, cuyo impacto en la sociedad argentina comienza a notarse. La esperanza sigue siendo el sentimiento que define el estado de ánimo de la mayoría de los argentinos.
- La base de sustentación que ha conseguido Milei es importante: su ancla política principal es una sociedad que hoy percibe que puede haber luz al final del túnel.
- La baja sostenida de la inflación, la reducción del déficit, la caída del riesgo país, que se recuperó a niveles anteriores a las PASO de 2019 y la mejora en las proyecciones de crecimiento de la actividad económica publicadas por el FMI consolidan la suba del IDI.
- El Gobierno está cumpliendo con su principal promesa de campaña: está controlando la inflación, lo que le permite retener una base considerable de apoyo. El ajuste es impopular, y con un Gobierno en minoría, mantener niveles aceptables de aprobación se vuelve especialmente importante y destacable.

- Aún hoy, la sociedad y el sistema político se acomodan a las réplicas del terremoto que significó la victoria de Milei.
- Su Gobierno es diferente, se distingue por hacer lo que prometió durante la campaña y por el mandato social que tiene para llevarlo a cabo.
- Argentina cuenta con un presidente cuya imagen es más bien estable para el tiempo transcurrido desde el comienzo de su gobierno y con decisiones “antipáticas” en el medio, como el veto al aumento para los jubilados y el rechazo a la ampliación del presupuesto universitario.
- Con la inflación en baja y el déficit fiscal contenido, la falta de trabajo y la recuperación económica pasarán a estar en el centro de la escena.
- El Presidente ha mostrado resultados, sobre todo en la lucha contra la inflación, el saneamiento de las cuentas públicas y la reducción del Estado. ¿Es suficiente? Tal vez no, pero era necesario para evitar una crisis.
- La forma en que maneje los próximos desafíos económicos y políticos —como la reactivación de la economía, las negociaciones en el Congreso y los acuerdos electorales, sin descuidar la promesa de transformación y el discurso anti-casta— será clave para mantener el apoyo de la opinión pública.
- La sociedad le pregunta al Gobierno qué viene después de esta primera etapa de estabilización, algo que el Ejecutivo debería responder para aclarar las dudas del 46% de los argentinos que considera que no será capaz de sacar al país de la recesión en 2025.
- Aún tiene tiempo; el repunte del IDI y la esperanza así lo demuestran. Veremos qué sucede cuando la inflación desaparezca. Por ahora, el Gobierno continúa moviéndose dentro de los límites y las expectativas que la sociedad le impuso.
