Luego de la polémica que se generó en el partido entre Talleres y Boca, Andrés Merlos y Andrés Fassi son los protagonistas en las últimas horas por sus declaraciones totalmente en desacuerdo con lo que dice uno del otro.
Por un lado, el árbitro habló de manera exclusiva en DSports Radio y aseguró que el presidente de la “T” quiso agredirlo físicamente y que uno de sus custodios le mostró un arma de fuego dentro del vestuario.
“Un hecho muy lamentable, triste. Sinceramente doloroso para el fútbol que pasen estas cosas. Andrés Fassi no puede hacer esto, se nota que tiene una impunidad política, económica o con su cargo de presidente. Es un hecho reincidente, el año pasado pasó lo mismo en Córdoba y yo hice el informe correspondiente”, inició.
Y agregó: “Entraron dos personas con él a mi vestuario con armas de fuego amenazando, pasó todos los límites. Faltaba que meta el dedo en el gatillo. Se siente tan impune que no se si es por su poder, no se por qué lo hace”.

Siguiendo con el hilo de lo ocurrido, contó como fueron los hechos según su punto de vista: “Veníamos hablando con el cuerpo arbitral, contentos por cómo había salido todo. Era la primera vez que me pasa que patean 22 penales y veníamos hablando distendidos. Cuando estábamos llegando, vemos a Fassi con otras personas“.
“No se cómo hizo para llegar ahí, por eso digo de la impunidad que tiene. Empezó a gritarme, se me puso cara a cara. Mi vestuario siempre estuvo abierto para hablar, lo invité a que venga a hablar. Muchos insultos, me amenazaba“.
Con respecto a las declaraciones del presidente tras acusar que recibió un golpe de Merlos, en su defensa, declaró: “Jamás lo haría, no le pegué a Fassi. Tengo bien en claro mi profesionalismo. Quien sí estaba alteradísimo era él buscando constantemente un contacto físico conmigo. No tiene ni un rasguño, no tiene nada. No se a dónde quiere llegar o para qué lo hace“.
“Pido por favor que hagan algo porque lo único que hace falta es que gatille. Mi preparación militar me ayuda a ser frío en esa situación, pero me quedé helado y muy conmovido ante la situación. Fue algo totalmente inesperado. Me dijo “Qué carajo te pasa” y se metió la mano en el pantalón para mostrarme el arma“.
Y confesó entre lágrimas: “Mi familia está recibiendo amenazas. Desgraciadamente mi familia está acostumbrada a esto. Se lo atribuyo todo a Fassi, que es generador de violencia”.

Del otro lado de la moneda, aparece Andrés Fassi, quien respondió a las declaraciones del árbitro principal y desmintió el relato del letrado en una nota exclusiva con Olé.
“Él declaró que entraron al vestuario armados. No entramos al vestuario y nadie estaba armado. Dos mentiras de no creer, ahora que lo demuestre“.
Y aclaró: “Solo le dije ‘hasta cuándo vas a perjudicar a T, por qué lo hacés’. Esto fue afuera del vestuario en una zona mixta porque yo llegaba del palco hacia el vestuario. Él me increpó y me dijo ‘¿querés hablar? vení, vamos solos al vestuario’ y se puso cómo loco a gritarme”.
“Los abanderados lo intentaron contener hasta que lo metieren al vestuario. Yo quedé afuera hasta que volvió a salir de su vestuario como loco y me metió una trompada. Sus colegas lo agarraron de nuevo y lo volvieron a meter. Allí el Vice Gustavo Gatti en la puerta le dice ‘cómo le vas a pegar al presidente’ y se acerca pegándole una patada y tirándolo al suelo, de locos“.

Sobre los dichos de Merlos que estaba custodiado, comentó: “Yo no tengo custodia, en 40 años tuve a nadie. El que maneja la seguridad del plantel viaja para estar con ellos en hotel, entrenamientos y viajes. Yo llegué al estadio con una van, mi esposa y tres matrimonios más. Andrés Fassi no tiene ni tuvo nunca custodia“.
Por último, remarcó: “Mentira total. Y ahora quiero ver qué opinará la policía de Mendoza con semejante mentira. Revisaron a toda la delegación para desenmascarar esta mentira. Es la primera vez en mi vida que veo que un árbitro le pega a un presidente y un vice. De locos, tendrá que haber una sanción ejemplificador”.
“La sanción de AFA debe ser ejemplificadora. Vergüenza e impunidad total, hacen lo que quieren. Imagínense si un jugador empuja a un árbitro le dan un año de suspensión. Esto es gravísimo y tiene q tener consecuencias“.
