Por Ricky Vázquez:
Diego Dabove, junto a Instituto, protagonizaron un fin de semana que resultó ser más que positivo para el equipo. En un momento crítico del campeonato en el que necesitaban sumar de manera imperativa, esta serie de tres partidos se convirtió en una oportunidad crucial para el club. Todo esto, tras la dolorosa derrota ante Banfield.

La primera misión de Dabove fue asegurarse de no perder ante Talleres, y este fue el punto de partida para lo que podría considerarse un mini torneo de tres encuentros. Luego, el objetivo era sumar una victoria como local, y lograron revertir una situación adversa frente a Colón, incluso después de comenzar perdiendo con un gol de Wanchope Ábila. Este logro destacó el carácter del equipo y la determinación de ir en buscar de la victoria cuando se juega en casa.
El enfrentamiento con Independiente planteaba una situación similar al clásico debido a la mejoría que experimentó el equipo rival desde la llegada de Carlos Tévez como entrenador. En esta circunstancia, cada punto sumaba para la causa, y aunque algunos pedían un enfoque más arriesgado, prevaleció el principio de que “más vale pájaro en mano que cien volando”. Dabove, un estratega experimentado en este tipo de situaciones, sabía lo importante que era quedarse con al menos un punto en Avellaneda para avanzar hacia el objetivo de mantenerse en la Liga Profesional.

El próximo desafío será una visita a Godoy Cruz en Mendoza, un rival complicado en su feudo. Para Instituto, considerando la jerarquía del oponente y el contexto, pensar en obtener un punto podría ser un buen negocio. Sin embargo, es evidente que en los próximos enfrentamientos contra Vélez y Rosario Central, el equipo se verá obligado a buscar la victoria de manera más imperativa para olvidarse definitivamente del descenso.
En resumen, este mini torneo de tres partidos resultó ser de alto riesgo para Instituto, con desafíos ante equipos complicados como Talleres, Colón e Independiente. Pero, más que positivo, fue el resultado obtenido bajo la decisión de Diego Dabove, quien demostró ser un constructor de luchas inteligente y estratégico para alcanzar los objetivos del equipo. No por ir mas rápido se llega antes al objetivo.
